Envejecer no es para cobardes

Cuando un fotógrafo dice que es documentalista, se cree que es un fotógrafo exótico, de lugares rebuscados o de alto riesgo. Pero creo que lo más difícil para todo fotógrafo es documentar lo que ocurre en la intimidad de su familia: exponer a tus propios seres queridos al escarnio público.
Fotografiar a un ser querido que se encuentra en un estado de soledad es afrontar una realidad de la que eres partícipe. Es decir “soy cómplice por omisión” y en el caso de mi familia, todos fuimos cómplices por omisión.
Ella es mi abuela, está sola, con poca o nula compañía a pesar de vivir con otras seis personas. Es viuda desde hace doce años. Nunca fui apegado a ella, en mayor parte porque no puede hablar desde hace más de veinte años. En el tiempo que pasé con ella entendí esa soledad. Pude entender el silencio y su cansancio de seguir viva. Nació en mi la necesidad de mostrarle a todos en realidad cómo vive.
Sus hijos y nietos pudimos ver la realidad de su vida detrás de las reuniones familiares y actuar en consecuencia. Este ensayo fue nuestra alerta. Dejamos a nuestros padres y abuelos envejecer y los dejamos sin el mismo cuidado, paciencia y compañía que nos dieron a nosotros.
Cuando terminé este ensayo, sentí vergüenza de mi y de mi familia por dejar que estuviese tan sola. Ahora sólo quiero que se conozca su historia y que la persona que vea este ensayo se pregunte hacia adentro, si esta misma situación no ocurre dentro de su familia.

 

Mi abuela
Mi abuela

Leonor Cegarra es mi abuela. Es viuda desde el año 2000. Todavía duerme en el mismo lado de la cama a pesar de la ausencia de mi abuelo.

Su caminar
Su caminar

A Leonor ya no se le permite caminar sin andadera desde la última caída.

La mecedora
La mecedora

Leonor duerme al lado de la mecedora donde ve televisión y cena. Trata de moverse lo menos posible a través de la casa.

Su compañía
Su compañía

Princesa es la perra que le hace companía todos los días a mi abuela.

Aniversario de matrimonio
Aniversario de matrimonio

Mis abuelos juntos durante la celebración del aniversario de su matrimonio hace doce años.

Los nietos
Los nietos

Leonor observa cada tanto fotos de sus nietos y de mi abuelo fallecido.

Sin voz
Sin voz

Mi abuela sufrió un derrame cerebral hace más de veinte años. Desde entonces, cada vez tiene menos voz. Nunca en mi vida he podido tener una conversación larga y tendida con ella.

Silla vacía
Silla vacía

Leonor siempre se sienta en la misma mecedora, junto a la que usaba su esposo ya fallecido.

Desde el cuarto
Desde el cuarto

Pasa la mayor parte del tiempo en el mismo cuarto donde solía estar mi abuelo.

De cero
De cero

Tras el derrame cerebral, tuvo que aprender a tomar los cubiertos y a tragar de nuevo.

En su esplendor
En su esplendor

Retratos de Leonor y Oscar en mejores días

La soledad
La soledad

En casa de mi abuela viven otras seis personas, las cuales trabajan o estudian. La dejan la mayor parte del dí­a sola.

Andando
Andando

Mi abuela tiene movilidad reducida. Usa andadera desde este año, luego de que se cayera y fractura la nariz.

Mientras tanto...
Mientras tanto…

La andadera que usa es la inadecuada para su condición. Mi padre y mi tía no logran acordar quién le compra la correcta.

Día de pensión
Día de pensión

Con sus ochenta y seis años a cuestas, logra arreglarse sin ayuda para salir a cobrar su pensión.

Alrededor
Alrededor

Con su movilidad reducida y su incapacidad para comunicarse, en las reuniones familiares se sienta a solo observar qué ocurre a su alrededor.

Comments

  1. Soy una cobarde, siempre muestro lo que está allá afuera. Supongo que jamás me atrevería a auto criticarme así. Te admiro mucho. Como persona hiciste algo grandioso y el trabajo fotográfico es impecable. Un gran abrazo.

  2. Oscar Alcántara says:

    Gran reseña Ale…. Me encanta -Aunque me haga un nudo en la garganta- la última fotografía, pues algo parecido me pasó con mi bisabuela, a quien no pude aprovechar a pesar de que hablaba a plenitud.

    Saludos….

  3. Arianna gracias. Y mas allá de ser una autocrítica, es una crítica abierta a todos los que dejan a sus padres y abuelos de lado.

  4. Estoy profundamente conmovida porque el tema de los abuelos es algo que me conmueve profundamente. A diario me hago preguntas, dudo, hago lo posible por acompañar, pero siento que no es suficiente. El lado de la cama que ya no está ocupado fueron 56 Navidades uno al lado del otro. La vida quizá nos canse a nosotros también. Pero, mientras tanto, hagamos lo posible por querer.

    Definitivamente envejecer no es para cobardes. Qué buen título.

    Te felicito.
    MaR.-

  5. Oscar mi pana, gracias. Yo creo que la ultima imagen habla por si sola, y es realmente la ultima imagen que he tomado de ella.

  6. sandy cegarra says:

    Querido primo…. Primero mil felicidades por tan grandioso trabajo… En mi ultima visita compartimos varias fotos de esas que se muestran en la reseña y que forman parte de nuestra realidad… Realmente cierto todos los detalles y comentarios expresados ya que ese es el día a día de nuestra viejita!!! No permitamos que en sus últimos años de vida siga sintiendo esa soledad de la cual ya esta empapada… no permitamos decir al final que no pudimos compartir con ella y darle un momento de felicidad… Porque cuando el abuelo se fué, aun no tu y yo no teníamos palabras para sentarnos a conversar con el de la vida… Tanto así que descubrí la historia de la familia Cegarra no hace mucho! Tengo otra viejita por acá y créeme que a diario busco la manera de brindarle amor, cariño, apoyo y de siempre mostrarle que aquí estoy para todo… TE AMO ABUELITA A PESAR DE LA DISTANCIA!!! Gracias primo excelente elección… Vas a ser grande!!! Mil éxitos y te quiero muchoooooooo! lo sabes!

  7. Alvaro García Castro says:

    Cierto, extraordinario documento y un ejemplo de lo que a veces no se reconoce como documento: la vivencia cotidiana, el retrato del fotógrafo mismo y su entorno, la vida misma, que se va y sólo las fotos quedarán para testimoniar lo que una vez fuimos e hicimos… y quienes nos acompañaron a ser lo que fuimos, pues sin ellos no seríamos.

  8. Marcy, me quedo con tu ultima frase “hagamos lo posible por querer”. Sandy, lo que acabas de escribir es el proposito del ensayo, me alegro que llegara el mensaje.

  9. minervavitti says:

    Gracias Alejandro por estas fotos y por compartir tu historia. En este instante siento un profundo deseo de salir corriendo y abrazar a mis abuelas.

  10. Dora Marina Sanz says:

    Excelente reportage, fotos, todo. Obviamente llore hasta el cansancio y estoy totalmente de acuerdo que envejecer no es para cobardes. Me encanto. Yo fui criada por mi abuelita y por circunstanias de la vida no pude seguir estando con ella en sus últimos 2 anos de vida. Y también siento culpa porque siento que no le dí el trato justo. Gracias una vez mas por tan hermoso reportage.

  11. Maria Isabel says:

    Verdaderamente conmovedor su trabajo, y un tema que la sociedad occidental practicamente oculta y evade. Felicitaciones.

  12. Gracias a todos por sus comentarios!

  13. Cecilia Avilés says:

    Se me arruga el corazón. Buen trabajo.

  14. Xiomara Marlene Alvarez Flores says:

    Mañana mismo saldré para el llano a visitar a mi viejita y me quedaré un montón de días con ella!!!!!!!!!!!

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