
Ad líbitum: El proyecto Hancock
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Si algún ejemplo viviente hay de eso que se conoce como “evolución musical”, ese es Herbie Hancok. No existe posibilidad alguna de errar si uno lo dice con todas sus letras. Un músico estadounidense talentosísimo que, teniendo sólida formación académica y una carrera jazzística impecable, ha logrado aproximarse con inteligencia a géneros populares y amalgamarlos con elegancia, gusto, y calidad con estilo.
Su más reciente entrega, Imagine Project (2010), en continuidad con River: The Joni Letters (2008) en el cual reunió a divas estadounidenses, es un fino trabajo de ensamblaje de formas, ritmos, voces y talentos de varios países, en el que el genio de Hancock vertebra el sentido general de la producción sobre la misma idea de John Lennon y su mundo ideal, al incluir canciones por la paz y la responsabilidad.
Realmente es poco lo que se puede agregar sobre el virtuosismo de este músico nacido en Chicago un doce de abril de 1940, quien a los once años de edad ya era todo un prodigio que interpretaba el concierto para piano de Mozart. Su formación clásica la concluyó en el Grinnell College pero pronto el gusanillo del jazz se le coló en las venas, sobre todo al tener como referencias a Oscar Peterson y Bill Evans.
El músculo jazzístico de Hancock se comienza a desarrollar a partir de 1963, cuando se une a la banda de Miles Davis, con quien permanece durante cinco años en los que migra del piano acústico al teclado Fender Rhodes y explora todas sus posibilidades.
De la mano con Blue Note produce en solitario Maiden Voyagey y despega su exitosa carrera que lo lleva a las alturas de los grandes nombres del jazz. Sin purismos ni aprehensiones, se acerca a otros géneros y ensaya maridajes con ritmos y formatos como be-bop, funk, rock, acid-rock, soul; se pone a la vanguardia del movimiento musical contemporáneo con su sexteto.
En lo siguiente, Hancock será una referencia obligada del mundo musical estadounidense, hasta que en 1983 logra un éxito con ElectroRockit y tres años más tarde produce Jazz Africa, un disco en vivo junto con el virtuoso del instrumento kora gambiano Foday Musa Suso.
Hancock se codea con los hermanos Marsalis, con Michael Brecker y George Benson. En 2008 sorprende con River: The Joni Letters, en el cual congrega un elenco de voces que pasa por Tina Turner y termina con una impresionante Cristina Aguilera. El álbum se llevó el Grammy de ese año, uno más de la docena que ha ganado en toda su carrera musical.
Esta vez, con Imagine Project, el músico-compositor-arreglista parte de un concepto ecológico y conservacionista que lo lleva a cruzar fronteras, no sólo musicales sino físicas, para reunir artistas de talla mayor en torno a una idea: “Es hora de que la gente construya la clase de mundo queremos vivir, el camino hacia la paz vendrá a través de la colaboración global”, declara para USA Today.
Se trata de una producción donde la música se expresa en once idiomas distintos y aporta los sonidos y las culturas de seis países, y le abre espacio a India Arie, el legendario Jeff Beck, Wayne Shorter, Pink, Seal, John Legend, Juanes, Anoushka Shankar, Dave Matthews, Céu, The Chieftains y de K’Naan entre otros. Los arreglos son del propio Hancock y la producción estuvo a cargo de su bajista Larry Klein. Le tomó un año
Las piezas incluidas en el CD son: “Imagine” (interpretada por Pink, Seal, India Arie, Jeff Beck, Konono N°1 y Oumou Sangare), “Don’t Give Up” (Pink y John Legend), “Tempo de Amor” (Cèu), “Space Captain” (Susan Tedeschi y Derek Trucks), “The Times, They Are A’ Changin’” (The Chieftains, Toumani Diabete y Lisa Hannigan), “La Tierra” (Juanes), “Tamatant Tilay / Exodus” (Tinariwen, K’NAAN y Los Lobos), “Tomorrow Never Knows” (Dave Matthews), “A Change Is Gonna Come” (James Morrison) y “The Song Goes On” (K.S. Chithra, Chaka Khan, Anoushka Shankar y Wayne Shorter).
Las ganancias obtenidas por las ventas del álbum serán destinadas a organizaciones dedicadas a la reducción de emisión de gases de efecto invernadero.
Escuche cuatro tracks del disco haciendo clic aquí


