ESPACIO DEL LECTOR
Esta sección es territorio exclusivo del internauta. Es el espacio para que el lector a quien le gusta contar historias o es aficionado de la fotografía publique su trabajo, previa selección de las editoras.
Huellas dactilares o leer dejando huellas
Aprendiz de escritor y estudiante de filosofía. Colombiano. Escribo crónicas y cartas de lector en diversos medios (El Espectador, Ocho y medio, Marcapasos, El puñal) Acabo de publicar mi primer libro de cuentos Litchis de Madagascar con la Editorial El fin de la Noche de Buenos Aires. http://parisnoseacabacasinunca.blogspot.com
Todos amábamos a Jean-Claude Van Damme
Cinéfila, groupie, melómana. Licenciada en Letras de la Universidad Central de Venezuela. Lectora. Publico artículos regularmente en Correo Cultural de Conarte. Trabajo como correctora, periodista, escritora a destajo. La música es el lugar donde nunca estoy sola.
Humo
Alix escribe para decir lo que de otra forma no puede, lo que pocos quieren escuchar, para dejar escapar esos vapores venenosos y otros no tanto. Escribe desde que aprendió, desde que le enseñó su padre. Y él le enseñó que el acto de escribir como el de leer es íntimo, solitario, humilde y perfecto, pero en el mayor de los casos, sobre todo cuando es honesto, es rara vez comprendido por las mayorías. Fotografía con licencia CC
Las barberías de Pepe o Luigi
Caraqueño de nacimiento y margariteño por convicción. Soy comunicador social de la Universidad Santa María, magíster en Mercadeo Promocional y también en Comunicación Política y Empresarial, ambos de la Universidad Complutense de Madrid. Trabajo en mercadeo deportivo de una empresa de consumo masivo. Fotografía ALE HERNÁNDEZ
Agustín García
Caraqueño, diseñador multimedia, treinta y cinco años. “Siempre he tenido mi visión de las situaciones, del mundo, de cómo las pequeñas historias son fragmentos que forman un entramado de destinos que se cruzan y le dan vida a la realidad.
María Beatriz Villa C.
“Bajo la premisa de Henri Cartier-Bresson de que la fotografía es un acto en el que se sitúa la cabeza, el ojo y el corazón en un mismo plano de foco, mis imágenes reflejan la práctica del Yoga, no sólo como una simple disciplina física sino como una gran disciplina mental, donde en el mismo eje convergen cuerpo físico, espíritu y corazón. Las fotografías muestran un estado de concentración profundo, en el que se es consciente de los centros de energía y de su significado metafísico y espiritual, más allá de cualquier referencia anatómica visible. De esta manera, tanto el acto fotográfico como la práctica del Yoga requieren de conocimiento, acción y voluntad”.
Rendez-vous
Me puse la falda de flores. Esa que tanto te gusta. Esa que me compraste hace unos meses en ese viaje que hiciste a Río de Janeiro, con ella, y que de ‘trabajo’. ¿Te acuerdas? Me trajiste muchas cosas, pero yo sólo quería una. Quería -más que nada en este mundo- ser yo quien amaneciera [...]
Nilza Castillo Arráiz
“Aroma a Páramo, sabor a vino de mora acompañado de tonadas acústicas y verde, mucho verde. Los frailejones no faltan y el miche mientras más se bebe se pone mejor. Retratar Mérida a través de sus paisanos es un placer, todo parece estar dispuesto y a la espera del ‘click’. No hace falta más. El encanto por la fotografía: herencia directa de mi viejo, quien se encargó, y se encarga, de dejarme sus cámaras en mano desde siempre. ¿Qué mejor legado que éste? Acá una sencilla muestra.”
Tomás Fernández
“Cocinero de profesión, fotógrafo aficionado por placer del click: sensación sin igual de paralizar el tiempo, el momento, en búsqueda del instante adecuado para disparar contra la imagen y no solo guardarla en la memoria. Me gusta la naturaleza, por eso está tan presente en mis fotos, mi pasión son los macros, porque muestran lo imperceptible al ojo, pero creo que todo tiene su lado fotográfico. Aquí una pequeña muestra de lo que me gusta fotografiar y de lo que creo que quedó bien”.
Ylhay González Martínez
“La fotografía me ha llamado la atención desde siempre. Sobre todo por la idea de mantener vivo lo que sea a lo que dispares, con o sin flash, desde tu cámara. Así mantengo una afición activa que busca ampliar la diversa gama de mis recuerdos. Gracias a la cámara he podido entender el mundo a todo color y a blanco y negro, a través de mis imágenes. Fue así como obtuve esta visión de una Caracas regia, que no permite resaltar los rasgos negativos. De forma que quien la observe la admire tal y como es: una gran urbe cromática acompañada siempre de su pulmón vegetal”.
Un Languis camaleónico llamado Cerati
“Soy de origen colombiano, pero vivo en París hace ocho años. Estudié teatro, pero sólo actué en tres obras. Vivo de hacer traducciones y reparto volantes”.
Carolina Quevedo
“Fotoaficionada total, diseñadora de profesión, el día que la fotografía deje de ser una diversión, ese día termina mi relación con ella, o sea: nunca. Es realmente una parte importante de mí, la cámara es mi tercer ojo. Tomo fotos cuando estoy triste, cuando estoy feliz o cuando no estoy. Es para mí color, forma, textura, captura del momento, movimiento, viajes, experimento, descubrimiento, novedad, silencio, ruido, música, brillo, fantasía, realidad, imaginación, compartir, paciencia, casualidad, causalidad, vida; es fotografía”.
Arturo Chang
“Caracas, te quiero o te odio. Sumergidos en el caos, la realidad se nos aparece a quienes esperamos paciente o impacientemente un poco de desplazamiento que nos permita llegar a cada destino. Cada ángulo contrasta totalmente con su opuesto: la vista me premia con la tranquilidad de un apacible cerro El Ávila o Warairarepano o me castiga con los agujeros de balas en las vallas de señalización, recordándome que en ese mismo lugar pueden estar presentes la paz y la violencia en cualquier momento. Arriba el helicóptero del reporte del tráfico; abajo el cruce de un semáforo en un inusitado instante de poco tránsito y el insólito paseo de un perro en una motocicleta que circula en medio de los carros en plena hora pico, o el rostro hermoso de una modelo en la publicidad que tímidamente se cuela en mi espejo retrovisor, recordándome que en ese congestionamiento infernal y estresante, hay algo bello que mirar. Entre todos tus maravillosos y a veces horrorosos extremos vivimos, amanecer y atardecer, salir y volver a casa, frío y calor, lluvia y sequía. Por esa mismísima razón, Caracas, en el mismo instante que comienzo a odiarte miro hacia el otro lado y me vuelvo a enamorar perdidamente de ti”.


