LEONCIO BARRIOS

Leoncio Barrios ha contribuido a formar a buena parte de quienes hoy ejercen el periodismo en Venezuela (y otras partes del mundo, por aquello de los emigrados). Por varios lustros dictó la cátedra de Psicología de la Comunicación en la Universidad Central, lo que llevó a que sus colegas psicólogos pasaran a considerarlo comunicador y los comunicadores continuarán viéndolo como psicólogo. Él, sintiéndose un paria profesional, terminó autodefiniéndose como analista social. A los estudiantes les hablaba de tres pasiones en su vida: el sexo, el baile y la docencia, para entusiasmarles en el disfrute de esa última. Continúa enseñando en postgrados. Después de ganar varios concursos de baile de salón, y muchos años investigando sobre conductas sexuales, cuestiones de género y violencia social, está dedicado a desarrollar una pasión más: la escritura. Cuando termina la primera década de este siglo, tiene un libro de relatos porno en espera de una casa editora que se atreva, uno de educación sexual para jóvenes y no tanto, Los sustos del sexo, a punto de circular, y está desarrollando el guión de un documental sobre cuentos de amor y muerte de una artista popular venezolana. Además de seguir bailando y aventurando sexualmente, escribe crónicas sobre la ciudad, sobre el sexo en la ciudad, sin que necesariamente sea en la onda de Sex and the city.

Por LEONCIO BARRIOS: